Martín Palermo festeja su tercer gol, que derrumbó las ilusiones de Atlas y dejó a Boca el camino allanado para acceder a semifinales.
Dos triunfos inolvidables de Boca Juniors y Fluminense depositaron a ambos clubes en las semifinales de la Copa Santander Libertadores 2008 este miércoles 21 de mayo. Boca demolió a Atlas por 3-0 en Guadalajara, con una tripleta de Martín Palermo; en tanto, Fluminense marginó del torneo continental a un gran favorito como el Sao Paulo FC al vencerlo 3-1 en el estadio Maracaná con un gol agónico de Washington, en el minuto 91.En semifinales, de acuerdo al cuadro del torneo, Boca y Fluminense tendrán que verse las caras, a no ser que San Lorenzo o Santos FC, o ambos, accedan también a la penúltima instancia del torneo continental, en cuyo caso los equipos de una misma nacionalidad deberán eliminarse entre sí, variando el esquema original de la Copa. Los partidos de este jueves son Liga de Quito - San Lorenzo y Santos - América.
Boca apareció en todo su esplendor y noqueó a un Atlas irreconocible
Con un inspirado Martín Palermo, que despedazó a la línea defensiva del Atlas y anotó los tres goles de su equipo, Boca Juniors se alzó con una sensacional victoria de 3-0 en el estadio Jalisco de Guadalajara, y obtuvo el pase a las semifinales de la Copa Santander Libertadores. Palermo convirtió en los minutos 20, 34 y 38 en un partido que se presentaba como una prueba de fuego para el elenco argentino, luego del empate 2-2 acaecido en Buenos Aires la semana pasada, que conminaba a Boca a buscar un triunfo en una plaza históricamente difícil.
El elenco mexicano, del entrenador argentino Miguel Ángel Brindisi, fue un equipo totalmente distinto al que empató 2-2 en la ida celebrada la semana pasada en Buenos Aires, sin orden ni ideas y fuera de concentración. Palermo se movió a su antojo y a los 20′ recibió un pase de Riquelme que convirtió en un disparo de media vuelta que golpeó al portero del Atlas, Rodrigo Bava, para salir rodando directo a la meta con el gol que abrió el marcador.
El segundo tanto nació en un contragolpe, cuando Riquelme lanzó por la izquierda a Rodrigo Palacio, quien controló, tocó y sirvió a la derecha, donde llegó Palermo para conectar la pelota con un potente disparo cruzado. Cuatro minutos después, Palermo recibió un pase de Cristian Chávez apenas afuera del área, para “picar” el balón por encima del portero del Atlas y marcar el tercer gol, en una bella definición que liquidó el pleito y la serie antes de ir al entretiempo.
El cañonero del equipo azteca, el argentino Bruno Marioni, no pudo conectarse con su compañero Ulises Mendivil en el ataque, el Atlas abandonó prácticamente la media cancha y Riquelme se convirtió desde esta zona en el mariscal del Boca en esta victoria. La reanudación le sirvió de poco al Atlas, porque el equipo siguió con los errores defensivos, como la que provocó la expulsión del portero Bava, quien ante el apuro de ver llegar a Palacio salió del área para barrerlo y ganarse la roja directa.
Brindisi sacrificó a Eduardo Rergis para meter al portero Pedro Hernández, en su debut en la Copa, y entonces el equipo Atlas cerró sus filas defensivas para evitar la goleada y buscó con mucho ánimo un gol. Boca no perdió para nada la concentración y se mantuvo atento hasta el pitazo final, consiguiendo su segunda victoria en suelo mexicano por Copa Libertadores.
Ischia: Boca no se conformará con las semifinales
El entrenador argentino Carlos Ischia afirmó tras la resonante victoria “xeneize” que su equipo aspira a mucho más que la clasificación a las semifinales de la Copa Santander. “No nos conformamos con esto, vamos a aspirar a más”, declaró Ischia después del triunfo.
Ischia apuntó que Boca tuvo un buen partido “ante un rival difícil” y le salieron bien las cosas al anotar tres goles en los primeros 45 minutos. “Creo que la diferencia pudo haber sido todavía mayor”, apuntó el estratega del Boca Juniors, el vigente campeón de la Copa Santander Libertadores.
Un milagroso gol de Washington en el descuento clasifica a Fluminense
Un estupendo gol de cabeza de Washington a los 91 minutos clasificó a Fluminense por primera vez en su historia a las semifinales de la Copa Santander Libertadores de América, tras vencer en el Maracaná por 3-1 al Sao Paulo FC y remontar la ventaja de un gol de los paulistas lograron en el partido de ida.
Con la necesidad de ganar por dos tantos y empujado por un Maracaná hasta las banderas, el equipo del argentino Darío Conca, de gran actuación, dominó la primera parte a un conjunto paulista que salió decidido a asegurar la ventaja sacada ocho días atrás o a aprovechar con Adriano algún error, como en efecto hizo el “Emperador”.
La primera oportunidad clara del partido la tuvo el cuadro local, a través de Cícero, quien en una combinación por la banda izquierda se quedó sólo ante Rogério Ceni, que pudo desviar el disparo del jugador carioca. Minutos después, un disparo de Júnior Cesar desde la izquierda tocó en un defensa paulista. La pelota hizo una parábola en alto y Washington, anticipando a su marcador, remató de taco y sorprendió a Rogério para poner el 1-0.
Washington Stecanela Cerqueira, quien llevaba ocho partidos sin marcar, volvía a tejer una noche memorable en su ley: los goles. Con el gol padecido, Muricy Ramalho, atrasó sus líneas hasta formar un auténtico muro en el centro del campo y evitar la rápida circulación de pelota del ‘Flu’, abdicando prácticamente del ataque.
El partido cambió por completo en la segunda mitad, con un Sao Paulo que se fue al ataque en busca del tanto que le diera la clasificación y encerró por momentos al equipo local en su área. Sobre todo por intermedio de su atacante Aloísio, que acorraló a los anfitriones y fue un peligro constante.
En el minuto 70 una buena jugada y centro suyo desde la izquierda culminó en gol de cabeza Adriano. Esto ponía al elenco carioca en la obligación de ganar por dos goles y sólo faltban 20′ para el final. Pero cuando todo indicaba que el ‘Flu’ acusaría el golpe, en la siguiente jugada Conca llevó la bola hacia adelante, dejó a Dodo mano a mano con Rogerio y el delantero la mandó al fondo de la red. Era el 2-1 que dejaba con vida a Fluminense y debía ir a todo o nada para lograr la hazaña.
Poco después, Joilson, que había entrado en la segunda parte en el sitio de un desafortunado Jancarlos, dejó a su equipo con diez jugadores al ver dos amarillas en tan sólo tres minutos.
Consciente de la superioridad numérica y el poco tiempo restante, el Fluminense se fue a la desesperada en busca del gol milagroso que le diera el pase a las semifinales. Gabriel y Thiago Neves estuvieron a punto de lograrlo con dos disparos desde fuera que fueron neutralizados por Ceni poco antes de que se cumplieran los 90 minutos reglamentarios.
Corazón valiente
Y fue precisamente en el primero del descuento que añadió el árbitro cuando Washington hizo honor a su apodo de “Corazón de León” al rematar de cabeza una falta lanzada por Thiago Neves y marcar el tercer gol local, ante el delirio de la afición tricolor carioca.

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