
clasificación
| Grupo b |
J |
G |
E |
P |
GF |
GC |
PT |
Alemania |
1 |
1 |
0 |
0 |
2 |
0 |
3 |
Croacia |
1 |
1 |
0 |
0 |
1 |
0 |
3 |
Austria |
1 |
0 |
0 |
1 |
0 |
1 |
0 |
Polonia |
1 |
0 |
0 |
1 |
0 |
2 |
0 |
En la vida, las cosas que van bien no deben cambiarse. En el mundo del fútbol, esa máxima se multiplica; no hay más que ver a Alemania. Pasan los años, y sin embargo, cuando uno se dispone a ver un partido de la selección de Alemania, tiene la sensación de que ya lo ha visto antes. Da igual que estén Ballack y Podolski, Scholl y Bierhoff, Schuster y Muller o Beckenbauer y Netzer. El sistema y estilo de juego siempre es el mismo, y los resultados, desde luego, acompañan.
Bien es cierto que Polonia no es el mejor rival al que pueda enfrentarse Alemania, pero da igual, siempre juegan igual. Una defensa seria, contundente, muy fuerte en el juego aéreo pero, ojo, que puede sufrir si se les ataca con velocidad. Hoy, Polonia apenas tuvo ocasiones claras. En el centro del campo brega y un auténtico mariscal, Ballack, que con la selección parece ser el de siempre. El del Chelsea sería el mejor del encuentro de no ser por la aparición de Podolski. Defendió magistralmente, atacó aún mejor (dos asistencias magistrales, una terminó en gol y la otra casi), y sobretodo mandó. Ballack es el líder que todo equipo competitivo y luchador necesita, y él lo asume con plenas garantías. Y arriba, el aniquilador; en esta ocasión ha sido Podolski, pero también lo pueden ser Klose o Gómez. Los germanos juegan con paciencia, como el asesino en serie que lo tiene todo calculado y sólo espera al momento perfecto para actuar. El cuchillo, hoy, se llamó Lukas.
Con todo, Polonia fue un rival más que digno. Ha llegado a esta Eurocopa sin complejos, y seguro que se irá con alguna alegría. No tuvo miedo pese a enfrentarse a un gigante, fue al ataque, y mordió como todos deben y pocos hacen. Si sigue en esta línea, tendrá opciones de clasificarse. Los de Beenhacker fueron los primeros en avisar, tras una nefasta salida de Lehmann, y a punto estuvo Krzynowek de marcar en el primer minuto de juego. Poco tardó Alemania en responder, y a los cuatro minutos falló lo inexplicable, después de que Klose, sólo ante Boruc, cediese mal la pelota a Mario Gómez quien, algo forzado, no fue capaz de acertar a portería vacía.
Klose, ahora sí
A los 20 minutos, Alemania anotaba su primer tanto. De nuevo Klose se quedaba sólo ante Boruc, aprovechando la mala ejecución del fuera de juego de la selección polaca, y le cedía el balón a Podolski, que sólo tenía que empujar el balón. El delantero del Bayern de Munich que no celebró el tanto dada su ascendencia polaca, ponía totalmente de cara el encuentro para los suyos.
Polonia andaba buscando el empate, aunque sin claras ocasiones. A falta de 10 minutos para el descanso, Zurawski estuvo a punto de anotar al aprovechar una espléndida jugada por la banda de Lobodzinski, pero su disparo salió rozando la cepa del poste. Segundos después, Mario Gómez respondió a esa ocasión con un buen disparo que tampoco vio puerta.
El encuentro llegó al descanso como más le gusta a Alemania, sin apenas jugar, con el tiempo transcurriendo entre falta y falta, y con los polacos perfectamente controlados. Hay cosas que nunca cambian.
La segunda parte comenzó como terminó la primera, con Alemania controlando perfectamente el tempo del juego, sin problemas y sin riesgos. Sin embargo, a los 20 minutos Alemania pudo llevarse un susto, cuando Smolarek se plantaba delante de Lehmann y sonaba el silbato del árbitro señalando fuera de juego. Acertó el señor Tom Henning, pese a que era muy complicado de ver.
Schwensteiger aporta frescura
Cuando más tiesos estaban los germanos, Löw dio entrada a Schwensteiger, y éste dio la movilidad que hacía falta arriba. Poco después de la ocasión polaca, Alemania avisó de que no se iba a dejar sorprender y Ballack, que con la zamarra germana parece otro jugador, soltó un zurriarazo que obligó a Boruc a emplearse a fondo para enviar el balón a córner. No era más que el preludio de lo que iba a acontecer instantes después, cuando nuevamente Podolski, recogiendo un rechace de Schwensteiger, anotaba el segundo tanto, que daba la sentencia a los de Löw.
Polonia lo siguió intentando, aunque la remontada parecía imposible. Por si acaso, Lehmann se empeñó en demostrar que todavía tiene cuerda, y en los últimos minutos atajó con mucha seguridad todos los balones que le fueron llegando. Nada se le puede reprochar a los polacos, y mucho menos en cuestión de carácter, pero Alemania es mucha Alemania, y hoy, una vez más, lo ha vuelto a demostrar.
Ficha técnica:
2; Alemania: Lehmann, Lahm, Mertesacker, Metzelder, Jansen; Fritz (Schweinsteiger, m.55), Frings, Ballack, Podolski, Klose (Kuranyi, m.90+) y Mario Gómez (Hitzlsperger, m.76).
0; Polonia: Boruc, Wavrzyniak, Zewlakov, Bak, Golanski (Saganovski, m.75); Dudka, Levandovski, Lobodzinski (Piscek, m.67), Zuravski (Guerreiro, m.46), Krzynovek; y Smolarek.
Goles: 1-0, m.20: Podolski. 2-0, m.72: Podolski.
Árbitro: Tom Henning Ovrebo (Noruega). Mostró tarjetas amarillas al polaco Levandovski y al alemán Schweinsteiger.
El crack
Lukas Podolski, con permiso de Ballack, se erigió en la estrella de la noche al anotar los dos tantos germanos que otorgaron la victoria ante la selección de sus raíces.
El gafe
Jens Lehmann tuvo una actuación extraña. Y es que aunque paró todo lo que tuvo que parar, y bien, en la primera parte fue incapaz de blocar un solo balón por manso que fuera. Quizá la inactividad le esté pasando factura.
El bluff
Kevin Kuranyi, un delantero del que se espera mucho, saltó al terreno de juego con el tiempo cumplido y ni siquiera tuvo tiempo de tocar el balón.
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