AnimeZone

La celebración interminable

Abril 28, 08 por ExtraDeportes

  La celebración interminable

El Madrid pospuso la celebración, pero continuó con la alegría. Desde hace algo más de un año, el equipo y el Bernabéu tienen una asombrosa tendencia hacia los finales felices, lo que equipara a los aficionados madridistas con los espectadores de las películas de James Bond, que no se toman los aprietos del protagonista como verdaderos sufrimientos, si acaso respingos, pues existe la absoluta seguridad de que el agente siempre saldrá triunfante, con un microchip y con una novia, o dos.

Este Madrid también gana siempre y la intriga se reduce a si lo hará antes o después. Digamos que el equipo utiliza tanto el juego como el poder de convicción. El fútbol es intermitente, pero la persuasión es constante. Y la consecuencia es que los rivales, por feroces que sean, acaban por rendirse y por pedir la camiseta.

El Athletic causó una magnífica impresión en el Bernabéu, aunque el Bernabéu ya no lo recuerde. El visitante jugó al ataque, se entregó con generosidad y apostó por el balón como método de supervivencia. Pero se llevó tres goles y la impresión de que es inútil luchar contra el destino.

No hubo alirón, ni vuelta al ruedo, aunque algunos jugadores se pasearon por el campo saludando a la familia, porque esta boda dura semanas. Y no creo equivocarme si digo que la afición se marchó igual de satisfecha, con la sensación de alargar la noche.

Si el madridismo entero debe felicitarse por el triunfo, intuyo que Schuster debe sentirse a esta hora tan orgulloso como un goleador. Porque acertó en todo, hasta en lo extravagante. Alineó a Saviola para tener razón y la tuvo. El argentino marcó un gol valiosísimo, porque extendió una red bajo los trapecistas del Madrid. Además, su partido fue notable, lo que incide en su paradoja. Llegó como un trofeo, por venir gratis y proceder del Barcelona, y su fichaje contó con el beneplácito del entrenador incluso antes de serlo. Sin embargo, su presencia jamás despertó demasiado interés en el madridismo y esa apatía terminó por contagiar a Schuster, para quien pasó de ser el segundo delantero centro, al cuarto, tras Higuaín y Soldado.

www.as.com

This entry no have comments... but you can be first.

Leave a Reply