El Barça aprende a sufrir
Octubre 02, 07 por Extra Deportes 
Menos brillante, pero igual de efectivo. El Barça corroboró la línea ascendente ofrecida contra el Levante con un nuevo triunfo frente al Sttutgart. Lejos de todo debate, el engranaje continúa funcionando esté o no Ronaldinho. El brasileño volvió a la titularidad, jugó algo más de ochenta minutos y ofreció algunos destellos de su recuperación. Eso sí, el astro no sobresalió entre la pragmatismo demostrado por su equipo. El Barça, en una versión más oficiosa, arañó un valioso triunfo del territorio alemán. Una victoria con un alto coste. Puyol y Márquez cayeron en la batalla que estuvo en el aire hasta un providencial gol del capitán.
En el tramo inicial, el Barça mostró su mejor cara. Pese a no contar con Touré como destructor y la prematura lesión de Márquez, el equipo azulgrana se adueñó del envite. Iniesta actuó como motor, bien secundado por Xavi y un operativo Deco. En la vanguardia, Messi prolongó su ejercicio de diabluras a través de una eficiente conexión con Henry. Y como piedra de toque de la contienda, Ronaldinho. El brasileño saltó muy motivado al césped de Stuttgart, aunque su protagonismo menguó de forma paralela a la pérdida de autoridad del Barça. El ‘10′ se mostró muy participativo, trazó pases dotados de mucho peligrosos e incluso fabricó una ruleta marca de la casa.
Mientras, el Stuttgart tuvo la gran virtud de resistir el acoso inicial de los de Rijkaard. A partir de ahí, el equipo germano mostró sus cartas. Un juego escasamente elaborado, muy directo pero con la eficiencia propia del hacer alemán. Nada más comenzar, una buena combinación entre Ronaldinho, Messi y Deco finalizó con un potentísimo zambombazo del medio luso que se estrelló en la base del poste de Schäffer. Instantes después, fue el argentino quien pudo abrir la lata, pero se topó con la salida del rocoso meta del Stuttgart.
El Barcelona dominaba con relativa claridad. No obstante, el escaso acierto en los metros finales hizo que los azulgranas probasen otras variantes. Ronaldinho volvió a ejercer de ‘francotirador’ con un lanzamiento de falta que acarició el tanto, mientras que Messi, el más destacado entre los de Rijkaard, dispuso de una nueva ocasión en un mano a mano que desbarató Schäffer. Ante la ausencia del gol, Ronaldinho tiró de repertorio y sirvió un excelso pase de cuchara que empalmó Henry con dirección a las manos del meta germano. Una acción que marcó un punto de inflexión en la primera mitad, ya que en los quince últimos minutos, fue el Stuttgart quien pudo estrenar el marcador apoyado en el instinto de su ariete, Mario Gómez. El delantero, de origen español, probó en diversas ocasiones a Víctor Valdés, que salvó a su equipo con dos paradas impregnadas de reflejos. Y en la prolongación, un inexplicable error de Farnerud a puerta vacía privó a los alemanes de la recompensa.